El estado de Quintana Roo es, sin lugar a duda, un gigante del turismo mundial y un motor económico fundamental para México. Sin embargo, nuestro estado es también un territorio de contrastes extremos. Durante décadas, las administraciones pasadas impulsaron un modelo de desarrollo que concentró casi la totalidad de la inversión, la infraestructura y las oportunidades en un corredor costero de apenas unos kilómetros en el norte.
Esta inercia histórica dejó al sur del estado sistemáticamente al margen del dinamismo económico, generando una exclusión que hoy no es una simple percepción subjetiva, sino un fenómeno estructural, medible y persistente. Ejemplo claro de este contraste es que, mientras el norte del estado cuenta con una alta conectividad aérea, promoción internacional constante y diversificación de mercados turísticos, en el sur infraestructura estratégica como el Aeropuerto Internacional de Chetumal permanece subutilizada, con una conectividad limitada prácticamente a vuelos hacia la Ciudad de México, sin una estrategia sólida de posicionamiento internacional que le permita competir en igualdad de condiciones. A esta situación se suma un entorno económico adverso en la capital del estado, donde recientemente se ha documentado un incremento sostenido en la inflación local, impactando directamente en el costo de vida, el transporte de mercancías y la viabilidad de los negocios.
Como sector productivo del sur, reconocemos y celebramos el éxito del norte, pero estamos convencidos de que el crecimiento de Quintana Roo solo será verdaderamente pleno cuando sea compartido. Para diseñar soluciones efectivas junto con el Gobierno del Estado, primero debemos visibilizar la magnitud de nuestros rezagos estructurales con base en datos oficiales:
- Concentración extrema de la infraestructura: De acuerdo con reportes de SEDETUR Quintana Roo a marzo de 2024, el corredor norte del estado concentra aproximadamente el 87% de las habitaciones hoteleras. En un contraste abrumador, todo el sur de Quintana Roo, incluyendo a la capital Chetumal, apenas alcanza el 3.5% de la oferta estatal. Esta disparidad no solo se refleja en infraestructura turística, sino también en la falta de estrategias integrales de promoción, así como en la ausencia de inversión pública coordinada que permita detonar destinos con alto potencial como Mahahual o Bacalar en igualdad de condiciones frente al norte.
- Inversión excluyente: Según registros de la Secretaría de Economía, entre 1999 y 2024 el estado acumuló 11,740 millones de dólares en Inversión Extranjera Directa (IED). Prácticamente la totalidad de este capital se materializó en el norte, dejando al sur sin la masa crítica de infraestructura necesaria para competir. Esta tendencia se replica incluso en la gestión de nuevas inversiones, donde proyectos estratégicos en el sur enfrentan mayores niveles de incertidumbre, cuestionamiento y retrasos administrativos.
- Desigualdad y pobreza: La brecha social es profunda y está documentada en la Medición de Pobreza Municipal de CONEVAL (2021). Mientras municipios del norte como Cozumel registran un 30.8% de pobreza, en el sur, municipios como Felipe Carrillo Puerto alcanzan un doloroso 78.6%. La pobreza extrema es entre 6 y 8 veces mayor en los municipios del sur que en el norte.
- Fuga de talento y despoblación: El Censo de Población y Vivienda 2020 revela que apenas dos municipios del norte (Benito Juárez y Playa del Carmen) agrupan el 67% de los habitantes del estado, mientras que los cuatro municipios del sur apenas representan el 25%. Mientras destinos del norte como Playa del Carmen y Tulum crecieron a tasas del 7.9% y 5.3%, Othón P. Blanco registró una tasa negativa de -0.5%. Miles de familias se ven obligadas a dejar su territorio en busca del empleo formal que el sur no puede ofrecerles. A esto se suma la falta de una política clara de integración regional con mercados naturales como Belice.
- Economía de subsistencia: Ante la falta de una base empresarial sólida, el sur depende críticamente de las transferencias federales. Estudios de la UAQROO y la UADY evidencian que, en comunidades de la Zona Maya, hasta el 37% del ingreso de los hogares proviene de apoyos públicos, profundizando así los retos de productividad en la región.
Una oportunidad histórica para la justicia territorial
Estos datos demuestran que la desigualdad territorial no fue un accidente, sino la consecuencia directa de un modelo de desarrollo pasado que ignoró al sur. Hoy, la demanda de desarrollo de nuestras comunidades es una exigencia legítima de justicia territorial.
Sabemos que la inversión privada y el desarrollo regulado en nuestra región no compiten con el medio ambiente; compiten contra el olvido, la pobreza y la falta de oportunidades. Casos como el proyecto de inversión en Mahahual, con capital internacional y potencial de generación de miles de empleos directos e indirectos, evidencian que el sur sí cuenta con oportunidades reales de detonación económica, siempre y cuando exista certidumbre, coordinación institucional y acompañamiento efectivo por parte de las autoridades.
Vemos con esperanza que en marzo de 2026, el gobierno federal, en boca de la propia Presidenta Claudia Sheinbaum, reconoció explícitamente esta brecha histórica al anunciar una inversión de casi 6,000 millones de pesos para infraestructura carretera prioritariamente en el sur. Este es el momento exacto para que el Gobierno del Estado se sume a este impulso histórico.
Desde el sector productivo y económico, extendemos una mano al gobierno estatal para articular una agenda conjunta. Necesitamos que se dote al sur de herramientas, presupuesto equitativo, proyectos de alto impacto e inclusión en los fideicomisos de promoción. Asimismo, resulta fundamental garantizar la participación efectiva de los sectores productivos y de las comunidades locales en la toma de decisiones, evitando esquemas centralizados que excluyan a quienes viven y conocen directamente las necesidades del territorio.
Estamos listos para hacer equipo, romper las inercias del pasado y construir un modelo de desarrollo incluyente.
#RegresémosleElBrilloAlSur
Referencias
- Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL). (2021). Medición de Pobreza a Nivel de Municipio 2010-2020.
- Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2021). Censo de Población y Vivienda 2020. Quintana Roo.
- Reyes Maya, O. y Barrera Rojas, M. (2014). Estudio sobre dependencia de transferencias en la Zona Maya. Revista de Economía, UADY.
- Secretaría de Economía. (2024). Data México. Gobierno de México.
- Secretaría de Turismo de Quintana Roo (SEDETUR). (2024). Infraestructura Hotelera, marzo 2024.
