Durante la campaña de los influencers para frenar la reciente inversión en el puerto, escuchamos una y otra vez el mismo argumento alarmista: que el proyecto iba a provocar una "invasión" de 20 mil turistas diarios. La narrativa era pedirle a la opinión pública que "imaginara" el desastre que esto causaría, como si los cruceros estuvieran a punto de descubrirnos.

A quienes orquestaron esta campaña se les olvidó un pequeño detalle: llevamos 25 años recibiendo esa cantidad de turistas de los cruceros. No tenemos que imaginar la llegada de 20 mil personas porque, como bien lo demuestra el reciente video de Daniel Balam que circula en redes, los turistas ya están aquí.
Para muestra, los datos duros. Tan solo el pasado miércoles 17 de junio de 2026, el muelle de Mahahual recibió de manera simultánea cuatro embarcaciones de gran calado. Tuvimos atracados al Carnival Jubilee (con más de 8 mil personas a bordo), el MSC Seascape (casi 7 mil), el Enchantment OTS (3,508) y el Radiance OTS (3,380). Entre pasajeros y tripulación, en un solo día tuvimos a 21,979 visitantes caminando por el puerto. Y esto no es una excepción, es la operación cotidiana del destino.
Lo que da verdadero coraje al sector productivo es que esta ola de desinformación nos costó carísimo. Al frenar la inversión, no evitaron que los turistas llegaran —esos van a seguir desembarcando cada semana—. Lo que perdimos fue la oportunidad histórica de tener infraestructura de primer nivel. El proyecto traía consigo el ordenamiento que nos urge: plantas potabilizadoras, manejo de residuos y servicios para atender de forma verdaderamente sustentable la carga turística que ya tenemos.
Ceder ante el pánico fabricado no protegió a Mahahual. Simplemente nos quitó la inversión que iba a pagar los servicios públicos que tanta falta nos hacen. Es hora de que el futuro de nuestro estado se decida con la realidad en la mano y no con mentiras de influencers que frenan el desarrollo del sur.
#RegresémosleElBrilloAlSur

