La reconstrucción del puente sobre el Río Huach contempla 9 millones de pesos y representa una oportunidad para fortalecer la conectividad, la actividad económica y el desarrollo de una comunidad que durante años ha enfrentado rezagos de infraestructura.

Para quienes vivimos y trabajamos en el sur de Quintana Roo, son excelentes noticias. La reconstrucción del puente que conectará Mahahual con Xcalak contempla una inversión de 9 millones de pesos y puede significar mucho más que recuperar un paso sobre el Río Huach. Es una oportunidad para volver a acercar a una comunidad que durante demasiado tiempo ha enfrentado carencias de infraestructura y conectividad.
Eso es justamente lo que necesita nuestra región. Inversión, desarrollo e infraestructura que permitan que las comunidades tengan mejores condiciones para crecer y aprovechar sus propias oportunidades.
Xcalak lleva muchos años esperando que estas necesidades se atiendan de manera constante. Desde 2007, el Congreso de Quintana Roo ya había señalado la falta de servicios, infraestructura y oportunidades económicas en la comunidad, y planteaba acciones para atender la carretera, el puente, el muelle, la escuela y los servicios públicos, además de impulsar el aprovechamiento sustentable de los recursos y atraer inversión turística.
Casi dos décadas después, la reconstrucción del puente representa una señal importante. La nueva estructura tendrá una vida útil estimada de 50 años, aprovechará las bases de mampostería existentes y contará con una altura de 3.5 metros sobre el nivel del agua para mantener el paso de embarcaciones pesqueras de bajo calado.
La conectividad tiene consecuencias directas para una comunidad como Xcalak. Su población era de 436 habitantes en el Censo 2020 y su ubicación, a unos 60 kilómetros de Mahahual, encarece el traslado de servicios, suministros y cualquier actividad económica que dependa de una conexión permanente.
Por eso, recuperar el puente puede facilitar el movimiento entre ambas comunidades, fortalecer las actividades pesqueras y turísticas y generar mejores condiciones para que los negocios locales puedan aprovechar el flujo de visitantes y mercancías. No significa que una obra por sí sola vaya a resolver décadas de rezago, pero sí puede convertirse en una pieza necesaria para comenzar a revertirlo.
Hay algo que no debemos perder de vista. Desarrollar Xcalak no significa abandonar su vocación ambiental. La comunidad protege desde 1995 el Parque Nacional Arrecifes de Xcalak y se apega a un modelo de conservación que busca combinar protección de los recursos naturales con pesca regulada, turismo, capacitación y alternativas productivas.
Hoy esa visión resulta todavía más necesaria. Xcalak depende de un ecosistema que necesita proteger, pero atender los problemas ambientales, sostener la pesca, mantener los servicios y generar oportunidades para las nuevas generaciones también requiere recursos, infraestructura y capacidad económica. El sargazo, por ejemplo, ya ha provocado pérdidas para pescadores que han pasado semanas sin poder trabajar.
Por eso celebramos que una inversión de esta naturaleza finalmente avance. El sur no necesita quedarse detenido para conservar lo que tiene. Necesita infraestructura que permita a sus comunidades desarrollarse sin perder aquello que las hace únicas.
La reconstrucción del puente Mahahual-Xcalak puede ser un paso concreto en esa dirección. Lo que sigue es que esta inversión se acompañe de más infraestructura, servicios y oportunidades económicas para que la derrama permanezca en las comunidades y Xcalak pueda dejar atrás, poco a poco, un rezago que ya lleva demasiado tiempo.



